El miedo a perder
La rifa del tigre
Carlos Puig
Es muy sencillo. Se demostró primero por científicos del campo de la economía conductual, y luego se ha utilizado para explicar fenómenos en campos como el de las finanzas, las ventas, el consumo, las apuestas y los deportes, entre otros.
Una de las explicaciones del fenómeno es que las personas ponen más valor en lo que ya tienen que en lo que puedan tener.
Déjenme explicarlo con un experimento hecho con el golf. Primero los básicos: cada hoyo de golf tiene asignado un “par”, es decir, el número de golpes en que se supone el jugador debe embocar la pelota. Hay hoyos con “par 3”, “par 4” y “par 5”. En 18 hoyos, el “par” de todo el campo es generalmente 72.
La idea, por supuesto, es hacer los menos golpes posibles a lo largo del campo. En los campeonatos profesionales, donde se disputan millones de dólares a lo largo de cuatro días, el marcado se mide por “golpes debajo de par”. A un golpe debajo de par se le llama “birdie” o “pajarito”. Uno arriba, “bogey”. Bien.
Los investigadores Devin Pope y Maurice Schweitzer estudiaron el comportamiento de 421 golfistas profesionales en más de 230 torneos. En particular se detuvieron en el putt, es decir, el último golpe. Midieron con láser dos millones y medio de esos golpes.¿Qué concluyeron? Que hasta los mejores profesionales del golf, incluyendo a Tiger Woods, por supuesto, son víctimas del miedo a perder, de la aversión al riesgo.
De manera consistente encontraron que cuando un golfista intenta hacer un birdie, es mucho menos exitoso que cuando intenta hacer un par, con putts exactamente iguales, misma distancia, similares condiciones. Es decir, los golfistas modifican su proceder basados en los mismos miedos que afectan a inversionistas y consumidores. Prefieren no perder, que ganar, por lo que son mucho más agresivos cuando golpean para par, que cuando golpean para birdie; esto, a pesar de que son quienes más birdies hacen quienes ganan más torneos. Una más. Descubrieron que en los putts fallados, aquellos tirados para hacer birdie quedan mucho más lejos que aquellos que se tiraron para hacer par.
Experimentos similares se han hecho en otros deportes dando los mismos resultados.
Pero nada indica, por cierto, que jugar a no perder sea mejor que no ganar.
En otro experimento deportivo se ha comprobado que, a nivel escolar, aquellos equipos de futbol americano que siempre se la juegan en cuarta oportunidad —es decir, que nunca patean— obtienen mejores resultados que aquellos que hacen lo que todos los equipos profesionales hacen: patear en cuarta oportunidad.
¿A qué viene este rollo?
A qué las elecciones mexicanas serán tan aburridas como patear en cuarta oportunidad. A no arriesgarse para meter un birdie.
El líder de las encuestas no tendrá ningún incentivo para arriesgar nada; además, si los estudiosos tienen razón, es casi una condición humana.
Vale más lo que se tiene, que lo que se puede obtener. Aunque sea lo mismo.
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