Mahoma en Dinamarca: polémica servida

En 2005 la publicación de caricaturas de Mahoma en un diario danés enojó a los fanáticos islámicos, quienes, alentados por imanes y gobiernos autoritarios como el de Siria, aún buscan venganza por esa “afrenta religiosa”.

  • 2011-01-09 | Milenio semanal
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Zahbi Zalouti fue arrestado en Estocolmo, sospechoso de planear un ataque a las oficinas del periódico danés <em>Jyllands-Posten</em>.
Zahbi Zalouti fue arrestado en Estocolmo, sospechoso de planear un ataque a las oficinas del periódico danés Jyllands-Posten. Foto: Fredrik Sandberg/Scanpix/Reuters

El pasado 29 de diciembre las policías danesa y sueca detuvieron a cinco sospechosos de planear lo que de haberse consumado hubiera significado el mayor atentado terrorista en la historia de Dinamarca. A los detenidos se les halló en posesión de municiones, un rifle de asalto y un silenciador; antes, el 11 del mismo mes, un islamista falleció en Estocolmo, Suecia, cuando los explosivos que preparaba para el ataque le estallaron antes de tiempo. El ataque suicida tenía como objetivo asesinar al mayor número posible de personas e iba dirigido contra el periódico Jyllands-Posten, en donde se publicaron 12 caricaturas del profeta Mahoma en septiembre de 2005, lo cual prendió la mecha del odio religioso que desembocó en disturbios callejeros en África, Asia y el cercano Oriente, y en agresiones a varias embajadas en Dinamarca (consultar http://www.msemanal.com/node/1347 para conocer éste y otros casos de crisis provocadas por caricaturas políticas), además de protestas pacíficas en países europeos durante la que se considera la peor crisis en las relaciones exteriores danesas.

En un cable del embajador de Estados Unidos en Copenhague, James Cain, fechado el 27 de diciembre, se puede leer que Carsten Juste, editor en jefe del diario, tomó la decisión de detener la “conmemoración” del hecho que el rotativo tenía en mente: republicar las caricaturas. El embajador hace notar que “una encuesta publicada el 28 de septiembre muestra que un año después, a pesar de la violencia mundial atribuida a su publicación, 46.7 por ciento de los daneses apoyan la decisión original de publicar las caricaturas”. Parece ser que para el Primer Ministro, Lars Løkke Rasmussen, pesaba más el asunto de la libertad de expresión que el posible inicio de nuevas protestas. Es un caso donde la defensa de la libertad de expresión puede costar vidas si células musulmanas continúan planeando ataques como el frustrado.

Oficinas del <i>Jyllands-Posten.</i>
Oficinas del Jyllands-Posten. Foto: Martin Sylvest Andersen / Scanpix/ EFE

GOBIERNO QUE AZUZA

Como explica Efraín Trava en su artículo “Dios no ha muerto y debe morir” (http://revistareplicante.com/politica-y-sociedad/dios-no-ha-muerto-y-deb...), después de la publicación de las 12 caricaturas, dos imanes radicados en Dinamarca se encargaron de azuzar a la gente al propagar un folleto que reproducía las caricaturas pero que, además, incluía información sesgada y tres imágenes más que no formaban parte original de los dibujos publicados por el diario. “Curiosamente, estas tres últimas imágenes eran mucho más agresivas. Especialmente una de ellas —que por cierto, no era un cartón, sino una fotografía— donde se observa a un hombre barbado disfrazado de puerco”, explica Trava. El hombre había sido retratado en un concurso lúdico de personas disfrazadas. Arriba de la foto se había añadido la leyenda: “Esta es la verdadera imagen de Mahoma”, una trampa deliberada que dio inicio a los conocidos disturbios que incluyeron la quema de las embajadas de Noruega, Dinamarca, Suecia y Chile en Damasco, capital de Siria, el cuatro de febrero de 2006, es decir cuatro meses después de haberse publicado las caricaturas.

Los cables donde se recoge esta información forman parte de los documentos filtrados por WikiLeaks. En el fechado el cinco de febrero de 2006 se sugiere la responsabilidad del gobierno de la República Árabe Siria (SARG) en los disturbios callejeros. “Muchos contactos (de la sociedad civil) insistieron en que el SARG tuvo que haberse visto envuelto en las etapas iniciales de las protestas, haciendo notar que Siria es un estado policial en donde no existe el derecho de reunión sin la sanción del gobierno”. El gobierno (específicamente el primer ministro Mohamed Naji al Otari), aunque laico, habría facilitado autobuses e incluso habría sugerido los discursos que los imanes darían ese día, con dos objetivos en mente: permitir una revuelta entre la población islamista al abrir manualmente la válvula de escape, y demostrar lo que sucedería si se permitiera un régimen democrático y los islamistas llegaran al poder. Una controversia servida.


La provocación vende

Esto recuerda lo sucedido antes con el caso de la bandera mexicana balaceada, dibujada por Daryl Cagle (ver: http://www.msemanal.com/node/2947) o, por otro lado, la interpretación literal de texto que realizó Robert Crumb del libro del Génesis, con toda su violencia, violaciones, incesto, masturbación, asesinato y demás, haciendo levantar la ceja a más de un líder católico, aunque sin víctimas fatales.

Pero, ¿por qué razón una caricatura medianamente escandalosa a veces causa revuelo y otra mucho más dura no? Coincidentemente, en su resumen anual, el caricaturista español Runtime Error incluye una viñeta verdaderamente incendiaria en la que utiliza la imagen del profeta Mahoma de tal manera que podría ser considerada ofensiva para la comunidad musulmana... lo que falta es que los musulmanes fundamentalistas la vean. Las razones de Runtime se pueden leer en http://www.runtimecomics.com/2010/05/mahoma-aisha-reflexiones/, donde explica: “Mahoma empezó a fornicar con su mujer Aisha cuando ella tenía nueve años, así que el dibujo en sí mismo no debía ser una ofensa”. La viñeta la reproducimos aquí con permiso del autor, con quien conversó M Semanal.

JFO: ¿Recibiste algún tipo de amenaza seria?

RE: Las amenazas que recibí fueron vía Facebook. Durante dos días recibí mensajes amenazantes, de muerte incluso, de un grupo de chavales (chicos y chicas) musulmanes. En un primer momento me asusté, pero luego valoré la amenaza real y le quité hierro. Alguno de ellos mostraba sus fotos públicamente en la red social, y eran bastante jóvenes. Lo que sí sé es que eran árabes reales, sus nombres eran árabes y la forma de escribir denotaba un dominio escaso del español. Bloqueé a esas personas por “mensajes amenazantes” y desde entonces ya no he sabido nada más.

JFO: ¿En algún momento temiste, antes o después de publicar el dibujo, recibir algún tipo de agresión?

RE: Sí, cabe decir que un momento antes de colgar la viñeta dudé: ¿la cuelgo o no? Y estuve las siguientes horas muy pendiente de las reacciones en internet. Al día siguiente de recibir esos mensajes, salí a la calle y mentiría si te digo que no miré con atención si alguien me seguía o había algo extraño a mi alrededor, pero no pasó nada.

Juanjo Escofet, autor de <i>Runtime Error</i>.
Juanjo Escofet, autor de Runtime Error. Foto: Juanjo Escofet/ Runtime Error

JFO: ¿Los dibujantes podemos salirnos con la nuestra? ¿Tenemos alguna responsabilidad social?

RE: No creo que los dibujantes tengamos más responsabilidad social que el resto de la gente. Todos tenemos la responsabilidad social de denunciar las injusticias. En el caso del dibujante, si lo hace con ingenio y chispa, mejor que mejor. Por ponerte un ejemplo, la responsabilidad del revuelo que se formó por las viñetas de Dinamarca fue de los propios islamistas, que por sus absurdas creencias actuaron de esa manera, no del dibujante. Sólo faltaría que el dibujante tuviera la culpa de que lo asesinen. Así lo veo yo.

JFO: ¿Qué crees que determine que una obra —sea esta una viñeta, una pieza de arte, un video, lo que sea— cause revuelo en la sociedad y los medios?

RE: Algunas variables se deberían presentar: la cantidad de gente a la que llega la obra y lo provocadora que sea, y por último un factor más aleatorio, por ejemplo, que llegue a la persona indicada (o menos indicada) y se encargue de montar el pollo (escándalo). Por todo ello a veces cosas muy fuertes se han colado y otras más sencillas han generado revueltas sociales. Es bastante impredecible.

JFO: Cuándo tú mismo ves una viñeta que te ofende de alguna manera, ¿qué piensas? ¿Cómo lo digieres?

RE: Mi reacción es que “no pasa nada”, mi forma de ser me impide ofenderme por una viñeta. Me ofendo por cosas más importantes, como los abusos de políticos y empresarios que hacen que la gente de a pie no tenga ni para comer. Pero no por dibujos, viñetas y humor.

JFO: ¿Te consideras a ti mismo un liberal? Te lo pregunto porque con el tiempo la cuestión se ha vuelto compleja: tanto la derecha como la izquierda tienen bordes borrosos y considerarse un liberal, un conservador, un anarquista o lo que sea, se vuelve maniqueo.

RE: Soy liberal en temas de “libertad de expresión” —entiéndase como libertad para dar opiniones y satirizar (no amenazar, por supuesto). En temas económicos no soy liberal porque el libre mercado absoluto lleva a la pobreza y la desigualdad. Se podría decir que soy “de izquierdas”, pero de la izquierda teórica, porque la real da bastante pena. Sin ir más lejos, en España la izquierda está haciendo políticas de derechas y para ganar votos la derecha se llena la boca con discursos de seudoizquierda.

JFO: ¿Piensas en provocar deliberadamente con algunos de tus dibujos?

RE: Sí, siempre me ha aburrido hacer “lo que hacen los demás”, así que pienso en formas de provocar, despertar una reacción a favor o en contra. Y por otro motivo: siendo sincero, hay demasiados dibujantes en el mundo, lo que es difícil ganarse la vida con ello. Así que si quieres darte a conocer más rápido la provocación es un buen camino. No el único, pero sí uno perfectamente válido. La provocación vende.

Jorge Flores-Oliver, Blumpi